La acupuntura en Brasil, goza de una gran aceptación.

En Brasil la acupuntura es una profesión libre, todos los ciudadanos debidamente formados pueden desarrollar la profesión de acupuntor y se estima que hay unos 65.000 acupuntores.

Como en España, no existe una legislación vigente con respecto a su estudio y aplicación, aunque en los últimos años ha habido ciertas iniciativas para regularla y estructurarla. En la actualidad existen varias maneras de formarse como acupuntor, desde un curso profesional técnico de 3 años (con el aval del ministerio de educación), pasando por un postgrado en acupuntura orientado a personal del área de salud (y que recientemente fue abierto como categoría de master a todas las personas con formación universitaria, teniendo que cursar asignaturas extras como anatomía y fisiología), hasta cursos privados de acceso para cualquier persona.

El sistema de salud brasileño y la acupuntura.

En el gran país carioca la sanidad se rige mediante el SUS (Sistema Único de Salud), que engloba tanto la sanidad pública (de baja calidad) como la privada, esta última de mejor calidad y que se ofrece como beneficio social para los trabajadores a nivel empresarial (plan de salud privado).

Debido a que es una técnica barata y de sobra contrastada en los hospitales públicos se aplica acupuntura, mientras que en los hospitales privados no está extendida.

Si se utilizan para ciertos casos y las compañías de seguros médicos privados cubren una  pequeña parte del precio que se reembolsa parcialmente siempre que sea realizada por un médico (o profesional del ramo sanitario) en clínicas privadas de acupuntura. Lo que más abunda son los consultorios privados de acupuntura.

En Brasil hay gran aceptación de la acupuntura.

En Brasil hay una gran percepción de la acupuntura, culturalmente todas las técnicas holísticas  tienen muy buena aceptación entre el público general, en parte debido a la gran cantidad de filosofías y religiones basadas en el uso de energías y un tratamiento unificado de los conceptos de cuerpo, mente y alma. Hay más facilidad y mucha más predisposición que en Europa (más conservadora y escéptica), menos receptiva a estas técnicas energéticas.

Es difícil encontrar algún ciudadano que no se haya sometido alguna vez a una terapia con acupuntura y son muchos los que se someten a sesiones de acupuntura de forma habitual, para tratar sus desequilibrios; las patologías más demandadas para su aplicación son alergias, estrés, ansiedad, problemas menstruales y ginecológicos, traumas físicos y emocionales.